El Centro Especial de Trabajo, Grupdem, ubicado en Montmeló ha alertado de la grave situación que atraviesan estos centros con la pandemia. Grupdem no tiene ánimo de lucro y allí trabajan una cincuentena de personas con discapacidad intelectual. Antes del estallido de la pandemia ya arrastraban una situación complicada a raíz del aumento del salario mínimo interprofesional, pero ahora, esta situación se ha agravado aún más.

Por ello piden a las administraciones públicas más medidas para evitar poner en peligro muchos puestos de trabajo de personas especialmente frágiles.

El colectivo de personas con discapacidad tiene una tasa de paro que supera el 40%. Para este colectivo el trabajo es un pilar básico.

El año pasado Grupdem contaba con 61 personas con discapacidad, a estas alturas tienen en plantilla 45 trabajadores. Desde el inicio de la pandemia han dejado de renovar 10 contratos y aún cuentan con 4 operarios en un ERTE.