Los trabajadores de la planta de Magneti Marelli de Llinars del Vallès detuvieron este lunes la producción dos horas con el fin de evitar el traslado de diversa maquinaria y del proyecto de producción de un nuevo producto a la planta que la multinacional dispone en Marruecos. La dirección de Marelli España, comunicó el pasado 3 de septiembre al comité de empresa que se llevan a la fábrica del grupo en Tánger un nuevo producto que debería haberse puesto en marcha en Llinars este mismo año y diversa maquinaria para elaborarlo.
La planta de Llinars tiene 443 empleados y las movilizaciones y paros de dos horas se han convocado de forma indefinida por cada turno de producción.

Los trabajadores consideran esta salida de máquinas y de producto como una deslocalización y temen que sea el inicio del desmantelamiento de la planta vallesana de esta empresa dedicada al sector auxiliar del automóvil. La histórica firma italiana fue comprada el año pasado por el grupo japonés Calsonic Kansei Corporation.

El máximo directivo de la firma Marelli, proveedora de Nissan, Hiroshi Moriya, ya anunció el pasado mes de julio que su compañía estaba muy afectada por el cierre de Nissan y que revisaría el futuro de sus 1.200 empleados en las tres plantas catalanas si no encontraba un nuevo cliente a raíz del cierre de las instalaciones de Nissan en Barcelona.