Roberto Giménez

Tenía veinticuatro primaveras cuando me presenté como director de ‘REVISTA DEL VALLÈS’. En mi primer Editorial, titulado PRESENTACIÓN escribí una frase del poeta surrealista José Bergamín que tuvo fama durante la República: “que no podía  ser objetivo, porque no era un objeto, sino como era sujeto, tenía que ser subjetivo”.

Me decepcionó cuando a la vejez, viruelas y se hizo batasuno pero en su juventud pasaba de la política. Los poetas son los reyes de la palabra, y era director de una estafeta literaria madrileña, Cruz y Raya del movimiento modernista donde colaboraba Ernesto Giménez Caballero, que firmaba Ernesto Gege.

Hoy veterano de treinta y siete años de ejercicio periodístico, intento ser equidistante, ningún periodista puede ser neutral, ni notario; quien se define así miente (y lo sabe), pero ese valor el de la honestidad profesional lo practico desde el principio. Me la enseñó el ex periodista y escritor  Arturo Pérez-Reverte, hoy de vuelta de todo.

Soy amigo de mis amigos (de izquierdas, de derechas y también de algunos, pocos, independentistas) y todos saben que cuando me he equivocado pido perdón, no se me caen los anillos.

Soy un veterano en éstas lides profesionales. Soy gato viejo, que sé más por viejo que por gato…

Me gusta el ministro de Sanidad, Salvador Illa, porque lo conozco desde mediados de los 90, y es una buena persona, hablo con su antiguo tutor de bachillerato, Germán Cequier, ex concejal de UDC, y miembro de mi CLUB DE LECTORES, que no le gusta la deriva separatista. Fue su tutor a principios de los años 70 de la Escola Pía de Granollers; un amigo que habla maravillas de él porque tiene el orgullo de conocerlo de sus años mozos ¿Quién mejor que un maestro?

Salvador Illa ama a España, me lo confesó a mediados de los 90 en su despacho en el Ayuntamiento de la Roca del Vallès, siempre lo he considerado un político honrado , pese a que no se puede poner la mano por nadie, ni por tu  sombra..

Considero que es el mejor interlocutor de Pedro Sánchez para hablar con los nacionalistas. Me merece más confianza que la vice Carmen Calvo aunque sólo sea porque lo conozco.

Como mis amigos, no me fio del presidente del gobierno, no le acuso de que sea no de defensor de la Constitución porque haya pactado con los filo de BILDU, la exageración es una mentira, no me gusta la critica con sal gruesa de la política.

Creo que el Ministro Illa no comulga con aguas de  molino, que ha cometido errores pero ¿quién no los ha cometido en ésta pandemia?

Me gusta más Illa que Iceta…

Roberto Giménez