Los Bomberos intervinieron este lunes para desinfectar la residencia de Palau-solità i Plegamans Residencial Palau que dispone de 5.912 metros cuadrados repartidos en cuatro plantas más un subterráneo. Un total de dieciséis dotaciones del cuerpo trabajaron con el objetivo de minimizar la afectación de la Covid-19 en el equipamiento, donde desde el inicio de la pandemia han muerto 35 residentes debido al coronavirus, según fuentes municipales.

Además, la semana pasada se terminaron de hacer las pruebas PCR a todos los residentes y se pudo mejorar la sectorización de los usuarios. Los resultados de estos análisis revelaron que los 91 abuelos y abuelas que hay actualmente en la instalación, 46 están infectados por el virus y 45 no.

En cuanto a la plantilla, diecisiete de los 64 empleados han dado positivo.

Por otra parte el pasado miércoles responsables de la Dirección General de Ordenación y Regulación Sanitaria llevaron a cabo una inspección en este centro. El alcalde del municipio, Oriol Lozano, detalló que las autoridades sanitarias habían reclamado a la residencia «información sobre la forma en que se ha gestionado el equipamiento».

Fuentes del departamento de Bienestar y Familia han apuntado que este procedimiento está en marcha y que los resultados que se extraigan servirán para definir próximas actuaciones. Por su parte, la Fiscalía ha abierto diligencias penales al equipamiento. Aparte de los 35 residentes que han muerto por Covid-19, en las últimas semanas quince personas han perdido la vida por otras patologías.