Nunca hay que bajar la guardia por duro que sea el tema, si está de Dios, ya será, sea invierno o primavera. Yo sé bien de que les hablo, porque vi la muerte cerca.
Hablamos de tú a tú. Le dije: ‘parca’, no vengas que tengo cosas que hacer, antes de irme de la tierra. Fue duro, a que negarlo, el tener que hablar con ella.
El ‘coronavirus’ es cobarde. No caer en depresiones porque ese se envalentona hiriendo sin contemplaciones. Hay que plantarle cara y seguir las instrucciones.
Las que aconsejan los técnicos que eso no es ninguna broma. Sigamos a rajatabla cada una de las normas y no dejemos de alabar a los que guardan nuestra persona.