Cincuenta alcaldes catalanes, entre ellos una docena del Valles Oriental y Occidental, han reclamado por carta al presidente de la Generalitat, Quim Torra, apoyo y coordinación para aplicar medidas urgentes que beneficien a los ciudadanos de los municipios frente las consecuencias del coronavirus.

Los Ayuntamientos vallesanos firmantes son Barberá del Vallés, Cerdanyola, La Llagosta, Mollet, Montcada i Reixac, Montornès, Polinyà, Rubí, Sabadell, Santa Perpètua de Mogoda y Terrassa

La carta se ha enviado este sábado desde cada Alcaldía y tiene 50 firmantes, ha informado el Ayuntamiento de Barcelona, ​​que es uno de los que lo han remitido, junto con ciudades como L’Hospitalet de Llobregat, gobernado por la también presidenta de la Diputación de Barcelona, ​​Núria Marín.

 La carta comienza diciendo que el Gobierno garantizó el lunes las becas comedor pero «aún no se ha materializado», y que el jueves –en la reunión de coordinación con el mundo local– la diputaciones, ACM, FMC y CON constataron descoordinación en algunas cuestiones, sobre todo en repartir tarjetas monedero a las familias afectadas, para que se vehiculan estas ayudas.

Los alcaldes tachan de caótico el protocolo de la Generalitat para repartir estas tarjetas, porque ordena a los entes públicos que las reciban para repartirlas a las familias, pero no especifican cómo repartirlas: «El protocolo ha sido acordado sin diálogo con el mundo local «, dicen, y añaden que los municipios quieren abordarlo con diálogo y corresponsabilidad.

Lamentan que además no han llegado a los consejos comarcales las tarjetas para entregarlas a los ayuntamientos, aunque la carta recuerda que los municipios ya avisaron que sería difícil repartirlas desde los ayuntamientos por que los servicios sociales trabajan «bajo mínimos y atendiendo a los casos de emergencia «.

Añaden que tampoco tienen los datos de las familias a las que entregar las tarjetas, y se consideran textualmente desamparados para afrontar una situación sobre la que no tienen competencias, además de constatar que no tienen «ningún tipo de apoyo ni por parte de la Generalitat ni los propios centros educativos «.