Imagen de vehículos afectados por los pinchazos

Un juzgado penal procesará a un agente de los Mossos d’Esquadra, un hombre de 51 años y vecino de Montmeló, acusado de un delito contra la seguridad vial y otro de falsificación de documento público.

La Fiscalía le reclama una pena de 6 años de cárcel y multa de 10.800 euros al considerar que el acusado presuntamente colocó una plancha con artilugios puntiagudos que él mismo había fabricado en la AP-7 provocando pinchazos en ruedas de 22 vehículos que pasaban por la vía.

En concreto, el escrito fiscal señala que a finales de noviembre de 2017 el acusado «con la finalidad de ocultar su identidad, confeccionó un carnet de conducción falso añadiendo su fotografía a uno original» con otro nombre y así compró un coche.

Con dicho vehículo, la madrugada del 1 de diciembre de 2017 acudió a la AP-7 entre los municipios de Montornès y Sant Cugat y cortando la alambrada con unos alicates para acceder a la autopista «a pesar de saber que alteraba la seguridad del tráfico, haciendo la vía muy insegura y peligrosa y generando en consecuencia un grave e inminente riesgo para la circulación».

Allí colocó en varias ocasiones en el carril derecho un artefacto creado por él con pinchos que provocó que varios vehículos, la mayoría de transporte como camiones, que pasaban por encima sufrieran pinchazos.

El acusado repitió la acción cuatro días después en la misma autopista pero a la altura de Cardedeu.

La Fiscalía considera que dañó a 22 vehículos en las dos noches por un valor de unos 56.800 euros, que les son reclamados por la mayoría de los propietarios de los coches.

Por eso considera que es responsable de los delitos de falsificación de documento público y otro contra la seguridad vial y le pide 6 años de cárcel.