Un vecino de Parets será juzgado este miércoles en la Audiencia de Barcelona acusado de arrancar de un mordisco un trozo de oreja a un revisor de Renfe en la línea R3, en Mollet.

Los hechos tuvieron lugar el sábado 22 de agosto de 2015 a la altura de la Estación de Mollet-Santa Rosa, tras una discusión con el interventor, quien le requería el billete.

El acusado, que entonces tenía 18 años y que subió al tren a Parets sin billete, se encaró al revisor y terminó arrancándole de un mordisco el lóbulo de la oreja en el andén de la estación de Mollet-Santa Rosa. Tres días después fue detenido por los Mossos.

La Fiscalía pide al joven por estos hechos un total de seis años de prisión y una inhabilitación del derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena, así como unas sanciones de unos 56.000 para la víctima -38.547 euros por las lesiones sufridas y 17.670 euros por las secuelas- y de 12.335 euros de indemnización para la empresa Renfe Viajeros por los perjuicios ocasionados.

El revisor de Renfe sufrió, a raíz de la mordedura, una amputación traumática del lóbulo y de una parte del cartílago de la oreja izquierda, excoriaciones menores a un centímetro en el lóbulo de la oreja derecha, una pérdida auditiva del oído izquierdo de un 14% y un trastorno por estrés postraumático y trastorno adaptativo ansioso-depresivo.

Para sanar estas lesiones, tuvo que pasar por el quirófano hasta cinco veces en dos años, así como ausentarse de su puesto de trabajo durante buena parte de este tiempo.

Hoy por hoy, las secuelas que mantiene son: pérdida auditiva, deformidad importante del pabellón auditivo con cicatrices y una asimetra auricular y facial.