Roberto Giménez

Centenares de lectores (como no soy de PODEMOS no digo lectoras porque sigo a la RAE) echan en falta mi Libreta Azul. No la escribo porque estoy dedicado a mis Memorias de ex Director que saldrán a la venta para San Jordi, si el patrón me lo permite, y les va a interesar porque la serie de XV libros titulada CASI TREINTA AÑOS Y UN DÍA, acaba, acabaré con EL FIN DEL VALLES, y la siguiente aventura EL VALLES DEL SIGLO XXI del gerente Joan Viñallonga y el que escribe como Director de Honor.

El nuevo VALLES no era invencible pero fue vencida por los elementos de la depresión y el ‘gratis total’ de Internet.

Camilo José  Cela, que como escritor admiraba no como persona, tenía un lema: RESISTIR ES VENCER, yo tengo tres: PROHIBIDO ABURRIR, NUNCA TE RINDAS, NO AMARGUES LA VIDA A QUIENES TE RODEAN, por era tan fácil trabajas conmigo y es vivir ahora. No son flores sino la verdad, al menos la mía…

La situación política del que me toca hablar hoy Domingo me produce una enorme tristeza todo lo contrario que al coletas que debe apechugar con sus contradicciones: Nada me gusta de la España de hoy, también de Catalunya, por lo mismo, uno es el efecto del otro, quien la ha visto y quien la ve. No soy de Santa Compaña del pasado. No añoro mi juventud sino la salud.

Sólo iré a votar a las catalanas en la primavera, aún no sé a quien…

Miró al aire y sólo veo pichones y buitres, en política no hay palomas blancas que lleven un ramo de amor en el pico, yo como me siento un cazador con buen tiro disparo a matar con mis palabras tan negras como las balas de luto que tengo en la recámara de mi escopeta. No disparo a ciegas porque una nube negra de estorninos sobrevuelan sobre el infierno de España.

No  me fío del presidente Sánchez no sólo porque esta semana vaya al Palau de la Generalitat para hablar con el ex President, el delegado del President fugado en Waterloo, ese histórico nombre me hace menos gracia que a los franceses…

Tampoco me gustan las palabras de las alcaldesas de Madrid y de Barcelona. La de Madrid es tonta, la de Barcelona, mala.

Hoy a principios de febrero parece que ha estallado la primavera, pero mi mente y corazón están congelados en un Gulag de Siberia. Todo es mentira, hoy estoy depre, espero no mañana…