El drama del cambio climático hace medio siglo lo vaticinó Félix Rodríguez de la Fuente y a fe que tenía razón; amó la naturaleza y vio clara la cuestión.
Que no es tema baladí es obvio, día tras día. Los fenómenos climáticos son la lacra de la vida aunque haya Estados absurdos que crean que eso és mentira.
La palabra esperanza es la que nunca se pierde; pero en el tema climático hay cambio de pareceres: pierde puntos la esperanza, porque el pesimismo crece.
Culpables de la desidia hemos llegado a ese extremo, sin pensar ni tan siquiera en nuestros hijos y nietos. ¡Urge en el mundo un milagro, que ponga en el clima freno!