Jamás la unión de la izquierda ha dado buen resultado, siempre ha estado abocada al más rotundo fracaso. Socialismo y comunismo siempre en odio ha terminado.
En España hay un ejemplo que és palpable y conocido. ningún gobierno socialista al comunista ha querido; basta con reflexionar sobre eso que les digo.
Ni González, ni Zapatero, pactaron con comunistas: entre ellos no se tragan y eso salta a la vista. El abrazo, Iglesias-Sánchez, fue un paripé, entre artistas.
La ambición por el poder amenaza un desastre. Iglesias, que es harto listo, tiene a Sánchez arrodillado y le hará pagar con creces los desprecios del pasado.