La Generalitat de Catalunya ha decidido clausurar, antes de 15 días, la Residencia Bell Indret, situada en Lliçà d’Amunt. El motivo por el cual se cierra es porque no cumple las normativas de sanidad. Actualmente en la residencia residen unas 40 personas de la tercera edad con diferentes problemas de salud.

La noticia les llegó a los familiares el pasado jueves 30 de octubre. Benestar Social de la Generalitat les notificó el cierre y que tenían este tiempo para encontrar una nueva residencia, pues el cierre era irreversible.

Puestos en contacto varios familiares con la residencia, les comentaron que la noticia era cierta. Que no habían tenido tiempo de comunicárselo personalmente a los familiares, ni a los trabajadores, que lo sentían mucho, y que todo lo explicado por la Generalitat era cierto.

La queja de los familiares es que, este cierre no ha ocurrido por causalidad, están convencidos que la Generalitat lleva tiempo advirtiendo a la dirección de Bell Indret sobre las deficiencias de la residencia y que estos no han hecho nada al respecto. Estas irregularidades y la falta de información es lo que ha molestado a las familias.