mariano

En las relaciones contractuales que derivan del voto, con el señor Podemos (don Pablo para sus subordinados) los electores directos y también los indirectos han de prestar atención y analizar con lupa  lo que dice (incluso acudir a un asesor) para deducir lo que ha pretendido decir y establecer la concordancia con lo que ha dicho.

Don Pablo cae bien a muchos por sus alegatos a lo Robín Hood. Recuérdese que Robín fue aquel arquero que repartía la riqueza disponible confiscando a los ricos para distribuirla entre los pobres. Estos hechos se sitúan alrededor del año 1300 de nuestra era. Sorprende la antigüedad de los métodos a los que tiene que recurrir el señor Podemos para llamar la atención de los que con edad de votar todavía creen en los Reyes Magos.

Don Pablo ha declarado que el mejor presidente de la democracia española ha sido el señor ZP. El hombre que tuvo que adelantar elecciones porque no sabía hacia dónde tirar después de desbaratarlo todo y entregó el gobierno con mayoría absoluta a la oposición y su partido todavía no se ha recuperado de la debacle en el que lo sumió y tardará años en hacerlo, resulta ser para el señor Podemos el mejor  presidente que ha tenido España. Si todas las apreciaciones de don Pablo son como esa, darle la presidencia del país, o un ministerio, sería  una temeridad que saldría muy cara al conjunto de la nación. Para culminar la incongruencia, el señor Podemos dice utilizar a ZP de coaching personal. Éste le debe aleccionar sobre lo que tiene que hacer para barrer a los socialistas en las elecciones o puede que a don Pablo le caiga simpático ZP porque le gusta viajar a Venezuela o  porque don Pablo reconoce que si en el país existe un beneficiado por las nefastas  políticas ZP, es él.

Por otro lado, don Pablo quiere que se celebre el referéndum separatista para que los catalanes se tranquilicen por lo menos durante 25 años. Esa afirmación es denigrante: le damos el juguetito al niño y así éste no lloriqueará ni pataleará ni incordiará durante una larga temporada.

¿Para qué querrá el señor Podemos gastar tiempo, dinero, esfuerzos y prestigio en un referéndum si está convencido que después las cosas seguirán igual? Está claro que el señor Podemos echa mano de cualquier argumento al alcance para conseguir un puñadito más de votos. Si don Pablo fuera presidente, nunca toleraría serlo de una España mutilada.  En eso es lo único que coinciden todos los candidatos con posibilidades a presidente y es bueno para Catalunya que así sea.

M. Riera