El ridículo diario

junio 30 08:46 2018 Print This Article

César Alcalá

Parece como si en Cataluña todo sale gratis. Como si hubiera una patente de corso, con la cual hacer lo que a uno le dé la gana y que no pase nada. Y la realidad es muy diferente. No hay ni superioridad, ni raza, ni tonterías. En Cataluña todo es muy normal menos una serie de personas que hacen el ridículo por activa y por pasiva.

El enésimo ridículo lo han provocado en los EEUU. Ellos pueden decir que hay “presos políticos”, “derecho de autodeterminación”, “libertades”, “democracia débil”… y esto parece que sale gratis. A parte del 155, llevan tiempo afirmando estas cosas. Lo bueno es que hay una serie de personas que les han comprado la mentira. Ellos son felices y levantan la cara con orgullo. Para ellos es, como la sangre azul poder decir cosas como estas. Está dentro de su normalidad.

Ahora bien, cuando viajan a los EEUU y un embajador les comenta que todo eso es mentira, se ofenden. Curioso, ¿no? No les puedes decir estas cosas. Por favor, nadie les toque el chiringuito. Eso nunca. Arman el espectáculo, salen de la sala y, al cabo de un rato, cuando ya no son noticia, vuelve. Y claro, EEUU no es su garito. Les impiden volver por alborotadores. Yo añadiría mentirosos, pero lo dejamos en la primera premisa.

Se ofenden y piden la dimisión de Pablo Morenés. Veamos, el que tendría que dimitir es Quim Torra no por ser un mentiroso, sino por gastarse mucho dinero invitando a 350 personas a los EEUU para intentar demostrar que la tiene más grande que otros. Y es cierto, tiene muy grande la cara dura.

Y si el jefe hace el ridículo en los EEUU, ¡qué no van a hacer los de aquí! Pues lo mismo. La alcaldesa de Girona, la señora Madrenas, no permite que se dé el premio Princesa de Girona. ¿Por qué? Es una invasión españolista. ¡Por favor! El Rey o Reina de España es muchas cosas y, entre ellas, príncipe o princesa de Girona. Esto ocurre desde hace más de 500 años. Para algunos esta lógica se vuelve ilógica, pues creen que todo esto se lo inventó Franco.

Y ya tenemos montado el espectáculo. Entonces tienen que venir los hermanos Roca -cuyo restaurante es el segundo mejor del mundo- y ceder unos espacios para llevar a cabo el evento. Automáticamente dejan de ser cocineros de renombre y pasan a ser fachas. Y de aquí no sacas a esta panda de analfabetos. Porque muchos independentistas son esto. No pasan de ahí. Tienen el cerebro abducido por aquellos dirigentes que no ven más allá de sus narices. Con lo cual tenemos otro pollo montado.

Y el tercero, como no podía ser de otra manera, es podemita. La alcaldesa Inmaculada Colau impide montar una pantalla para ver el partido de España. ¿Motivo? Se concretó el primer partido, el de cuarto, el de semifinales y la final. Todo lo que se salga de aquí está prohibido. La propuesta tiene su trampa. Acceden a dar el primero y si España no pasa a octavos, todo esto que se han ahorrado. Ahora están rabiosos porque va y juegan bien. Y entonces un lumbreras no tuvo en cuenta que después de la primera eliminatoria hay octavos, no cuartos. ¡Una delicia!

Como vemos, todos los despropósitos del mundo se conjuran en Cataluña para hacer diariamente el ridículo. Y es que es fácil. Se ha entrado en un bucle en el cual a algunos no se les puede sacar a pasear. Es muy triste llegar a estos extremos. Y ya no sólo eso. Es muy triste tener personas a tu alrededor que lo hacen diariamente sin darse cuenta.

César Alcalá

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